RECICLAGE ELECTRÓNICO: PROBLEMÁTICA, CONSEJOS Y SOLUCIONES

En los últimos 10 años el reciclage  de los residuos, está mejorando en los países desarrollados. Eso sí, a pequeños pasos y con implicación de consumo energético, es decir, hablamos de un reciclage poco eficiente. Si a esto le añadimos el aumento en consumo de productos electrónicos, ordenadores sobremesa, portátiles y netbook’s; tablets, terminales móviles smartphone’s, mp3 o mp4, y un largo abaníco, podremos evidenciar una problemática a corto y largo plazo.

¿Cómo se reciclan todos nuestros residuos?

El sistema de reciclage actual,  se basa en los siguientes pasos:

-El ciudadano común consume una serie de productos, ya sean de primera necesidad o secundarios.

-Este separa sus residuos en diferentes tipos: papel o cartón, plásticos o envases, cristal, basura orgánica y pilas de diferentes tipos. Finalmente lo deposita en un contenedor.

-Una empresa privada subvencionada con fondos públicos, recoge dichos desechos y los transporta a una planta transformadora, de nuevo una empresa privada subvencionada con fondos públicos.

-La planta de reciclage, mediante energías convencionales (electricidad, petróleo y gas) y productos químicos, transforma nuestra basura en materiales primarios a reutilizar para las industrias. Por ejemplo, el proceso de transformación de una lata de bebida para su reciclage, se basa en, primero se elimina la pintura y otros restos con productos químicos nocivos, segundo se separan los diferentes metales (acero, aluminio y estaño) calentando y fundiendo los mismos, y por último se compactan en língotes grandes, de varias toneladas, de material primario.

-La materia prima resultante se vende a muy bajo coste a la misma industia que la transformó.

En resumen, nuestro sistema de reciclage es desastroso, no solo contaminamos más, utilizando para ello energías convencionales y productos químicos, sino que además fomentamos una industria contaminante que no es capaz de reciclar sus envases sin ayuda de las administraciones públicas con fondos públicos. Y como veremos ahora, esto es lo que reciclamos, pero ¿qué pasa con lo que no reciclamos?. Lo que no somos capaces de reciclar son, sobretodo, los productos más complejos como nuestros residuos de material electrónico.

Los desechos de material electrónico son tan complejos que es casi imposible reciclarlos, de hecho la gran mayoría terminan en el vertedero municipal, y en este se incinera o se transporta hacia países del tercer mundo. Por ejemplo, un netbook, contiene metales preciosos y convencionales, plásticos y derivados del petróleo, diferentes productos químicos nocivos, corrosivos y contaminantes, etc. La separación de estos, en costes de personal ante todo y energéticos, hacen inviable técnica y económicamente hablando, su reciclage, por lo tanto  directamente no son reciclados, ya que es más rentable incinerar o exportar nuestros desechos. En resumen, eludir el problema y seguir contaminando seriamente todos los diferentes ecosistemas mundiales.

Detectado el problema, ¿qué podemos hacer nosotros?, pues debemos ser conscientes que prácticamente toda nuestra actividad es contaminante y por lo tanto tenemos la responsabilidad de reducir el impacto, seamos ciudadanos, empresas o entidades con fines solidarios en dos aspectos básicos: el consumo energético y productos comlejos electrónicos (electrodomésticos, equipos informáticos, terminales telefónicos, ćamaras, etc).

Desde el Área TIC de la asociación Apfos, aconsejamos lo siguiente:

-Respecto consumo energético: definir estrategias de bajo consumo, utilizando para ello energías renovables duraderas y económicas; y analizar o aplicar una reducción de nuestro impacto, en la máxima medida posible.

-Respecto consumo de productos electrónicos complejos: definir estrategias de eficiencia electrónica para alargar la vida de nuestros equipos, como por ejemplo, obtener un buen mantenimiento reduce la adquisición de nuevos equipos y por lo tanto la generación de nuevos desechos electrónicos contaminantes.

Si necesita más información para determinar, analizar y aplicar una reducción de su impacto energético o electrónico, contacte con nosotros mediante el correo: tic@apfos.org, piense que aplicando estas medidas, no solo el planeta se lo agradecerá, sino que su economia también lo hará.